Introduce la longitud del pie descalzo, no una talla
La talla EU cuenta puntos de París, no centímetros
Un pie de 27 cm calza más o menos un 43: la escala europea avanza en puntos de 6,67 mm medidos sobre la horma — la pieza sobre la que se monta el zapato —, no sobre tu pie. Las tallas US y UK cuentan en tercios de pulgada desde ceros distintos, y ese mismo 43 ronda el 9 US de hombre y el 8 UK. Lo único que comparten todos los sistemas es la longitud del pie, y por eso es lo único que pide este conversor.
Mide de pie, contra una pared
Coloca un papel en el suelo pegado a la pared, apoya el talón en la pared estando de pie y marca la punta del dedo más largo. Sentado, el pie mide menos. Muchísima gente tiene un pie más largo que el otro: mide los dos y quédate con el mayor.
Compra 5–10 mm más largo que el pie
Al caminar el pie se desliza hacia delante, así que un zapato clavado a tu medida acaba golpeando los dedos. Las zapatillas piden 5–10 mm de margen y las de correr unos 10; los zapatos de vestir se llevan más ajustados. La sugerencia en verde añade unos 7 mm por esta razón.
Más calculadoras
Preguntas frecuentes
Q¿Por qué la misma talla cambia según la marca?
La talla describe la horma, y cada marca diseña la suya. Dos «43» pueden diferir media talla en longitud útil, y el ancho muchas veces ni se indica. Usa la tabla como punto de partida y, si puedes, pruébatelos antes de comprar.
Q¿Por qué medir por la tarde?
El pie se alarga y ensancha a lo largo del día: tras horas de pie o caminando gana unos milímetros por la carga y el líquido acumulado. Medido por la mañana, el zapato comprado apretará por la noche — mide cuando el pie está más grande.
QEntre dos tallas, ¿subo o bajo?
Para zapatillas y calzado con calcetín grueso, sube: la media talla solo cuesta un poco de holgura. Bajar solo tiene sentido en calzado pensado para ir ceñido, como pies de gato o zapatillas de ciclismo.