El aparato
La moneda es la que introduzcas por kWh. Supone consumo constante: los aparatos con termostato se apagan a ratos y gastan menos.
Vatios × horas: ese es todo el cálculo
Un calefactor de 1.500 W funcionando 8 horas gasta 12 kWh al día; una bombilla LED de 8 W, en esas mismas 8 horas, 0,064 kWh. Multiplica por tu precio del kWh y tienes el coste — al día, y de ahí al mes y al año. La proporción entre vatios es la proporción entre costes, y por eso todo lo que produce calor domina la factura.
Tu precio del kWh está en tu factura, no en otro sitio
El precio de la luz cambia según el país, la compañía y a menudo la hora o el tramo de consumo. El número honesto es el de tu propia factura: divide el importe total entre los kWh facturados y obtienes tu precio efectivo, con cargos fijos incluidos. Con esa cifra el coste anual de aquí deja de ser hipotético.
Los vatios de la etiqueta son un techo, no un consumo constante
Neveras, aires acondicionados y calefactores se encienden y apagan alrededor de una temperatura objetivo — «8 horas encendido» casi nunca son 8 horas a plena potencia. Para esos, el resultado de aquí es una cota superior; un medidor de enchufe o el consumo anual impreso en la etiqueta se acercan más. Un hervidor o un secador, en cambio, sí consumen su potencia completa siempre que funcionan.
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Preguntas frecuentes
Q. ¿Qué pongo como precio del kWh?
Léelo en tu factura de la luz: ningún número puesto aquí sobreviviría a un cambio de país, y hasta dos vecinos con tarifas distintas pagan diferente. Para un precio efectivo rápido, divide el total de la factura entre los kWh consumidos; así los cargos fijos e impuestos quedan dentro de un solo precio por kWh honesto.
Q. ¿De verdad importa el consumo en espera?
Una caja que consume 5 W todo el día gasta unos 44 kWh al año — pon aquí 5 W y 24 horas y lo verás en tu moneda. Un aparato solo es poco; una estantería de decodificadores, consolas y cargadores se vuelve una línea silenciosa y constante de la factura.
Q. ¿Por qué un calefactor cuesta cientos de veces más que un LED?
Producir o mover calor pide kilovatios; la electrónica pide vatios. Un calefactor de 2.000 W frente a una bombilla de 8 W es un factor de 250 a horas iguales. Ahí está también el ahorro: un grado menos de calefacción pesa más que toda la disciplina con los interruptores.