135 casos de abono — 10 g/m² de N piden 21,74 g/m² de urea
Cada cruce de 15 abonos y 9 superficies, resuelto como cantidad a esparcir. Nutriente y abono no son la misma cifra: la riqueza del saco fija la proporción entre ambos, y solo dividiendo el nutriente que necesitas entre ese contenido sale el peso a esparcir. En un compuesto, ajustar un nutriente fija también los otros dos.
Se divide por la riqueza, no se multiplica
La urea solo tiene 46% de nitrógeno, así que poner 10 g de N exige esparcir 10 ÷ 0,46 = 21,74 g de urea. Si multiplicas salen 4,6 g, una cifra bastante verosímil para pasar inadvertida. Cuando la riqueza es menor que 100%, el peso de abono siempre supera el de nutriente: es la comprobación más rápida de que la división va en el sentido correcto.
En un compuesto, ajustar uno fija los otros dos
Ajustar 10 g/m² de N con un 21-17-17 deja el abono en 47,62 g/m², y esos 47,62 g arrastran 8,1 g de P₂O₅ y 8,1 g de K₂O. No se elige: en cuanto queda fijado el peso de abono, los otros dos entran en proporción a su riqueza. Por eso un solo saco compuesto casi nunca acierta los tres objetivos. El orden es ajustar uno y completar o asumir el excedente con abonos simples.
P₂O₅ y P no son la misma cifra
El segundo y el tercer número del saco son pesos de óxido, no elementos: P₂O₅ y K₂O. Los análisis de suelo y parte de la bibliografía usan los elementos P y K, así que el mismo terreno puede mostrar cifras que difieren más del doble. Los factores son razones de masa molecular fijas: P = P₂O₅ × 0,436 y K = K₂O × 0,830. El nitrógeno ya va como elemento y no cambia. Comprueba primero en qué notación está tu objetivo: con la equivocada, la división es correcta y la respuesta sigue estando al doble.
La riqueza se lee en el saco, no en una tabla
Los 15 abonos de esta tabla son los de riqueza declarada ampliamente asentada: la urea al 46% es la fracción de nitrógeno en peso del CO(NH₂)₂, impresa igual en cualquier saco del mundo. La gallinaza, el compost y los orgánicos son otra cosa: el nitrógeno oscila entre 1% y 4% según secado y madurez, y el superfosfato simple se etiqueta 16% en unos mercados y 20% en otros. Se dejaron fuera a propósito, porque una riqueza inventada resulta verosímil y nadie la detecta. Lee los tres números de tu saco y pásalos por la misma división: la cuenta no cambia.
De un vistazo
Abono a esparcir
UreaRiqueza 46-0-0
Sulfato de amonioRiqueza 21-0-0
Nitrato de amonioRiqueza 34-0-0
Nitrato de calcioRiqueza 15.5-0-0
Fosfato diamónico DAPRiqueza 18-46-0
Fosfato monoamónico MAPRiqueza 11-52-0
Superfosfato triple TSPRiqueza 0-46-0
Cloruro de potasio MOPRiqueza 0-0-60
Sulfato de potasio SOPRiqueza 0-0-50
Nitrato de potasioRiqueza 13-0-46
Fosfato monopotásico MKPRiqueza 0-52-34
Abono compuesto NPK 21-17-17Riqueza 21-17-17
Abono compuesto NPK 17-21-17Riqueza 17-21-17
Abono compuesto NPK 20-20-20Riqueza 20-20-20
Abono compuesto NPK 10-10-10Riqueza 10-10-10
Conviene saber
- Abono a esparcir = nutriente necesario ÷ (riqueza ÷ 100). Es una división, nunca una multiplicación.
- Nutriente necesario = superficie × dosis objetivo, así que el doble de superficie es el doble de abono.
- Un abono con la mitad de riqueza exige el doble para el mismo nutriente: proporción inversa.
- En un compuesto, ajustar un nutriente arrastra los otros dos en proporción a su riqueza.
Preguntas frecuentes
Q. ¿Cuánta urea hacen falta para aportar 10 g de nitrógeno?
21,74 g. La urea tiene 46% de nitrógeno, así que se divide: 10 ÷ 0,46. Si esparces 10 g de urea solo entran 4,6 g de nitrógeno; confundir el peso del nutriente con el del abono es el error más común.
Q. ¿El segundo número del saco es P o P₂O₅?
P₂O₅. El tercero es K₂O, no K. Si tu análisis de suelo va en elementos, convierte con P = P₂O₅ × 0,436 y K = K₂O × 0,830 antes de comparar. Solo el nitrógeno usa la misma notación en ambos lados.
Q. ¿Qué dosis objetivo debo usar?
Esa cifra no la puede dar esta tabla. La fijan el cultivo y el análisis de suelo, y hasta el mismo cultivo cambia según lo que dejó el anterior. Lo que hace esta tabla es tomar ese objetivo y dividirlo entre la riqueza del saco para dar el peso a esparcir.